martes, 26 de marzo de 2013

#22

No puedo prometerte un "siempre juntos", porque ambos sabemos que esto no durará eternamente. Pero puedo asegurarte que dure lo que dure esto, lo aprovecharemos como es debido. 

Te prometo, que por mi parte no faltarán besos, ni abrazos ni sonrisas. No te faltará nada. Pero a cambio de todo eso, necesito que tú me prometas que cuando todo termine, cambiaremos las discusiones por palabras de agradecimiento. Que ambos nos tragaremos nuestro orgullo y tendremos el valor de seguir siendo amigos, buenos amigos. Que no habrá rencores ni celos, que todo será bonito.
Solo pido eso: no tener que volver a sufrir nunca.

Pero ahora, ante todo, toca disfrutar de la buena vida.
Si fuera más guapa y un poco más lista, si fuera especial, si fuera de revista. Tendría el valor de cruzar el vagón y preguntarte quién eres. 

Te sientas en frente y ni te imaginas que llevo por ti mi falta más bonita. Y al verte lanzar un bostezo al cristal se inundan mis pupilas. 

De pronto me miras, te miro y suspiras. Yo cierro los ojos, tú apartas la vista, apenas respiro me hago pequeñita, y me pongo a temblar ...
Y así pasan los días, de lunes a viernes como las golondrinas del poema de Bécquer, de estación a estación enfrente tú y yo, va y viene el silencio. 
Y entonces ocurre, despiertan mis labios. Pronuncian tu nombre tartamudeando. Supongo que piensas que chica más tonta, y me quiero morir. 
Pero el tiempo se para y te acercas diciendo: "Yo no te conozco y ya te echaba de menos" Cada mañana rechazo el directo, y elijo este tren. 
Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado. Un día especial este once de marzo, me tomas la mano, llegamos a un túnel que apaga la luz...
Te encuentro la cara, gracias a mis manos. Me vuelvo valiente y te beso en los labios. Dices que me quieres y yo te regalo el último soplo de mi corazón.


domingo, 17 de marzo de 2013

Para los despistados...

Para todos los rezagados que no me conocen y que quieren hacerlo:

Lo primero y lo más importante es saber mi nombre. Porque creerme  a nadie le gusta que le llamen por otro nombre. Así que más te vale acordarte de que me llamo Andrea, y si quieres saber mis apellidos me los preguntas (Que así ya tienes una escusa para hablar conmigo)

Después de saber mi nombre te picará el gusanillo de saber mi edad, pues bien, te diré que tengo 15 años, cumplidos el 13 de Enero, (Si no eres astuto puedes coger una hojita y realizar los cálculos para averiguar mi fecha de nacimiento)


Siéntete feliz, que ya sabes un poquito más sobre mí que antes...
Sigamos.

Ya sabes mi nombre y mi edad. Solo queda decirte, sobre mis datos personales, mi nacionalidad: Vigo.

También te interesará saber que soy una gran amante de la buena música. Me gustan todos los tipos, desde lo más clásico hasta el rock. No soporto la "música" pop de ahora, no, no la aguanto. 
Me queda por decirte que toco el saxofón. Y sí, estás invitad@ a mi próxima audición y a todas las que quedan...

También me gusta mucho hacer deporte y hacer reir a la gente.
en mi opinión, creo que eso segundo es lo más importante en la vida. Ya que, por lo menos a mi, se me contagia la sonrisa que les saco a mis amigos.

Ala, ahora corre y dile a todo el mundo que me conoces, y serás guay.



sábado, 16 de marzo de 2013

Tengo un "Lo siento" atascado en mi garganta.

Como cuando todo empezó...

Un infinito a su lado

No desde siempre, pero sí para siempre.


Ella es perfecta. ¿Qué digo? Ella es mucho más que eso. Es Hiper-Mega-Super-Perfecta. Y ahora mísmo está de los nervios porque no le contesto al whatsapp. Sí, parece tonta. No sabe que tengo su chat abierto desde hace bastante tiempo y estoy viendo como pierde su dignidad enviándome 100 mensajes por minuto en idioma extraterrestre. Pero bueno, que esto me hace feliz. Tampoco debe de saber que ella para mi es lo más importante, y que no puedo vivir sin ella. Porque es esa amiga que pase lo que pase estará siempre a tu lado para ayudarte en todo lo que pueda. Y sinceramente creo que no hay mucha gente así.

Creo, con todo mi corazón, que se merece un aplauso. Sí. Un aplauso grande y sonoro, que llene un auditorio entero y que nunca cese. Porque lleva 8 años haciéndome feliz. Y eso, solo podría conseguirlo ella.

Y quizás yo no sea la mejor amiga de mundo, ni mucho menos. Pero puedo asegurar que hago todo lo posible por verla feliz día tras día, por hacerle reir, porque de su felicidad, depende la mía.

sábado, 9 de marzo de 2013

Se acabó.

Finalizó la tempestad. Ya he conseguido comprender que el pasado, pasado está. Y aunque ya no miro atrás, se que has aprendido a olvidar por siempre jamás. Yo me fui sin mirar a atrás, él se fue para no volver jamás. Y desde entonces, lo único que hago es preguntar, que estarás haciendo hoy en aquel lugar, dónde hace demasiado tiempo ya, nos comenzamos a amar. Tú sólo dime que estás bien, y yo te prometo no volver a recaer. No quiero más mentiras, más engaños, como la primera vez. Por aquí todo va bien, justo seis meses después. Y si la relatividad continua firme cuando no estas, entonces moderaré mi velocidad, ¿no ves que no tengo ninguna prisa por llegar a ningún lugar?
No hay kilómetros que caminar ni minutos que contar, solo unas heridas que coser y unos recuerdos que olvidar.
    Y es que segundas partes, ni de lejos divisar.

viernes, 8 de marzo de 2013

Que tu silencio sea mejor que tus palabras.

- Estás muy callada, ¿qué te pasa?
+ Hablo. Pero nadie escucha lo que digo, a nadie le importa de verdad. Por eso pienso que es mejor no decir nada.

martes, 5 de marzo de 2013

Él...

Y de repente ves en su estado el nombre de otra. Vale, vosotros ya no estáis juntos, pero... Pensaba que por las noches, él pensaba en mí como cuando yo pienso en él. Pensaba que todo podría salir bien...
Pero parece que no. Parece que nunca le has importado lo suficiente, que no tiene el valor de plantarse delante de ti y decirte: "Lo siento, pero ya no te quiero..."

Y lo peor es que tú lo has dado todo por él, has echo todo lo posible por hacerle feliz y de repente te das cuenta de que está con otra. De que para él ya no cuentas.
Te das cuenta de que ni siquiera habéis llegado a ser amigos otra vez, de que no te lo ha contado...
Y sufrirás. Sufrirás mucho, quizás más de lo que nunca lo hayas echo. 
También sabrás que nunca le podrás volver a mirar con los mismos ojos. Que te ha fallado. Que ya nada volverá a ser igual...