martes, 30 de julio de 2013

No viviría sin él

Mirarle y pensar: ¿Qué cojones haría yo sin este imbécil?  Ahí es cuando realmente te das cuenta de que tienes delante a una persona que no cambiarías por nada del mundo. Una persona que consideras un hermano, que sabes que estará a tu lado para lo bueno y para lo malo.
Y esa persona es Julián González. El gran Julián.
Y os preguntareis, ¿pero serán hermanos de verdad? ¿por qué tienen el mismo apellido? PUES NO. NO SOMOS HERMANOS DE VERDAD, PORQUE SOMOS MUCHO MÁS QUE ESO. Somos dos locos que necesitan diversión y vivir la vida al límite para ser felices. Dos jóvenes que bromean, ríen y se quieren. Dos adolescentes con las hormonas muy locas.

Sé que ahora tendréis envidia porque no poseéis a un amigo tan genial como él. Pero bueno, yo no le puedo hacer nada porque nunca encontrareis a alguien que sea tan genial como Julián González Muñoz.

viernes, 19 de julio de 2013

Preciosas casualidades,

A veces, conoces personas de casualidad. Y resulta que esa casualidad puede llegar a ser lo más bonito que te pasará en la vida. En el momento no te das cuenta de lo que tienes entre manos, pero cuando pasa un tiempo te arrepientes de no haber aprovechado cada segundo a su lado.
Cuando pasa un tiempo, te sientes estúpida por no haberle prestado toda la atención que se merecía, por no haberle echo sonreír cada segundo que estuvimos juntos y por no haber pasado junto a él los mejores momentos de tu vida. Es en ese momento cuando desearías  poder verle y decirle cuánto le has echado de menos, mientras le abrazas con todas tus fuerzas, en un abrazo que nunca acabará.

Estas cosas podrían haber acabado en historias bonitas, en momentos inolvidables. Pero no, las cosas no fueron así y ahora aquí estoy ahora, echándote de menos como una tonta.

Pero quien sabe, a veces las casualidades ocurren dos veces en la vida...

Por favor, lo amigos que sean para siempre.

A lo largo de la vida conocerás mucha gente, quizás demasiada.
Algunos se asemejarán a un tren: se quedarán unos días y luego pasarán de largo.
Otros están contigo durante un tiempo, no se sabe cuanto, quizás sean un par de meses, o incluso años...
Pero los que de verdad valen la pena, son aquellos que sabes que estarán ahí en todo momento, y con los que siempre puedes contar, porque sabes que no te fallarán. Esos son los que de verdad merecen la pena.
Pero por desgracia no hay muchos de esos. Todo el mundo los quiere y se están agotando... Tendrás que ser rápido y cuando creas que alguien vale la pena deberás hacer todo lo posible para que se quede contigo.

A medida que pase el tiempo le irás queriendo cada vez más, le echarás de menos a todas horas, querrás decirle cualquier tontería para verle sonreír y te gustará que te abrace y sonría sin motivos, solo para recordarte que siempre estará a tu lado...



Yo este año, personalmente, he tenido la suerte de encontrar a personas que sé que no me fallarán. Que sé que estarán ahí siempre, dispuestas a hacer mil y una locuras conmigo.

Una de estás personas es Sofía García, la mejor saxofonista que he conocido jamás. Enserio, si algún día tenéis la suerte de escucharla tocar os quedareis alucinados del sentimiento que le pone a cada nota.

Otra de sus múltiples cualidades es ser inteligente. Probablemente ella sea la persona más lista que he conocido jamás, y eso que yo soy listísima, eh.

Pero hay una cosa, que es lo que ha echo que le coja un cariño enorme, y es que habla hasta debajo del agua con los pececillos. Ella es la típica persona que te cuenta absolutamente todo, con los más mínimos detalles y eso me encanta, porque yo, soy exactamente igual.


¿Y sabéis qué? Le amo con locura.

lunes, 1 de abril de 2013

Mamá

Quizás sea la persona a la que más quiero en este mundo y a la que menos se lo digo. Porque ella, se lo merece todo y más. Ella es la única que está ahí cuando estoy mal, para llorar juntas, y también está en los mejores momentos. Porque yo, sin ella, no soy nadie. 
Ella me dio la vida y ella es la única persona por la que yo daría mi vida. Porque se merece el puto cielo entero para ella, porque con solo mirarme sabe si estoy bien o mal, porque es la única capaz de hacerme reír cuando tengo el mundo encima. Porque es verle mal e inevitablemente yo lo estoy también. Porque es verte reír e inevitablemente sonrío. Por todo eso y mucho más eres lo mas grande que tengo en mi vida, y aunque no recuerde todos los días lo mucho que te quiero, quiero que lo sepas. Y que sepas que eres la persona a la que más he querido, quiero y querré siempre.
Te amo mamá.

martes, 26 de marzo de 2013

#22

No puedo prometerte un "siempre juntos", porque ambos sabemos que esto no durará eternamente. Pero puedo asegurarte que dure lo que dure esto, lo aprovecharemos como es debido. 

Te prometo, que por mi parte no faltarán besos, ni abrazos ni sonrisas. No te faltará nada. Pero a cambio de todo eso, necesito que tú me prometas que cuando todo termine, cambiaremos las discusiones por palabras de agradecimiento. Que ambos nos tragaremos nuestro orgullo y tendremos el valor de seguir siendo amigos, buenos amigos. Que no habrá rencores ni celos, que todo será bonito.
Solo pido eso: no tener que volver a sufrir nunca.

Pero ahora, ante todo, toca disfrutar de la buena vida.
Si fuera más guapa y un poco más lista, si fuera especial, si fuera de revista. Tendría el valor de cruzar el vagón y preguntarte quién eres. 

Te sientas en frente y ni te imaginas que llevo por ti mi falta más bonita. Y al verte lanzar un bostezo al cristal se inundan mis pupilas. 

De pronto me miras, te miro y suspiras. Yo cierro los ojos, tú apartas la vista, apenas respiro me hago pequeñita, y me pongo a temblar ...
Y así pasan los días, de lunes a viernes como las golondrinas del poema de Bécquer, de estación a estación enfrente tú y yo, va y viene el silencio. 
Y entonces ocurre, despiertan mis labios. Pronuncian tu nombre tartamudeando. Supongo que piensas que chica más tonta, y me quiero morir. 
Pero el tiempo se para y te acercas diciendo: "Yo no te conozco y ya te echaba de menos" Cada mañana rechazo el directo, y elijo este tren. 
Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado. Un día especial este once de marzo, me tomas la mano, llegamos a un túnel que apaga la luz...
Te encuentro la cara, gracias a mis manos. Me vuelvo valiente y te beso en los labios. Dices que me quieres y yo te regalo el último soplo de mi corazón.