A lo largo de la vida conocerás mucha gente, quizás demasiada.
Algunos se asemejarán a un tren: se quedarán unos días y luego pasarán de largo.
Otros están contigo durante un tiempo, no se sabe cuanto, quizás sean un par de meses, o incluso años...
Pero los que de verdad valen la pena, son aquellos que sabes que estarán ahí en todo momento, y con los que siempre puedes contar, porque sabes que no te fallarán. Esos son los que de verdad merecen la pena.

Pero por desgracia no hay muchos de esos. Todo el mundo los quiere y se están agotando... Tendrás que ser rápido y cuando creas que alguien vale la pena deberás hacer todo lo posible para que se quede contigo.
A medida que pase el tiempo le irás queriendo cada vez más, le echarás de menos a todas horas, querrás decirle cualquier tontería para verle sonreír y te gustará que te abrace y sonría sin motivos, solo para recordarte que siempre estará a tu lado...
Yo este año, personalmente, he tenido la suerte de encontrar a personas que sé que no me fallarán. Que sé que estarán ahí siempre, dispuestas a hacer mil y una locuras conmigo.
Una de estás personas es Sofía García, la mejor saxofonista que he conocido jamás. Enserio, si algún día tenéis la suerte de escucharla tocar os quedareis alucinados del sentimiento que le pone a cada nota.
Otra de sus múltiples cualidades es ser inteligente. Probablemente ella sea la persona más lista que he conocido jamás, y eso que yo soy listísima, eh.
Pero hay una cosa, que es lo que ha echo que le coja un cariño enorme, y es que habla hasta debajo del agua con los pececillos. Ella es la típica persona que te cuenta absolutamente todo, con los más mínimos detalles y eso me encanta, porque yo, soy exactamente igual.
¿Y sabéis qué? Le amo con locura.