lunes, 12 de noviembre de 2012

Nunca me esperé eso.

Ahora, cuando más necesito a un amigo no lo tengo; es triste, lo sé, deprimente, también. ¿ Pero que puedo hacer ? Nada, seguir con mi sonrisa falsa y afrontando los problemas yo sola. Dejar que gente nueva forme parte de mi vida, me intente ayudar como amigos dicen que son, confío demasiado en ellos y espero que no me traiciones. Solo pido eso, creo que no es mucho pedir. Desde aquí, detrás de una pantalla de ordenador ya que no me atrevo de mirarles a la cara, les digo: Gracias, por esos momentos cuando si me demostrasteis que teníamos algo más fuerte que una amistad. Recordarlo siempre. También perdón en algunos errores que cometí. No pienso echaros la culpa a vosotros porque esta amistad se haya acabado, ni tampoco quiero decir que la culpa sea mía. Así que dejemos todo tal y como está, cada uno por su lado y espero que vuestro camino os sonría. Dejaros de comportaros con niños pequeños, las miraditas de aso y las indirectas en estados de tuenti no me afectan; daros cuenta de una vez que ya tenemos una edad para ser personas maduras , que vuestros problemas con otras personas a nadie les interesa, así que si hay algo que resolver es entre nosotros y no metáis a gente que no tiene nada que ver. Creo que a pesar de desconfiar de mi y de acusarme en cosas que no tenía nada que ver soy bastante buena, cualquiera otra persona os habría cogido y os habría partido la cara, ya se que suena algo fuerte pero vosotros os pasasteis. No sé si con todo lo que os dije habéis abierto de una vez los ojos, y si es así ya es demasiado tarde. Da igual no os desaniméis, ya aparecerá otra persona que os quiera, os aseguró que tanto como lo hice yo no va a ser, pero por favor a esa no le hagáis sufrir tanto como hicisteis conmigo. Desde aquí os mando un adiós, un adiós para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario