sábado, 13 de octubre de 2012

Hard life...

Cerrar los ojos. Respirar calmadamente y soñar. Soñar con realidades del pasado, con aquellas insignificantes cosas que podían acerte feliz: una sonrisa, un abrazo, un beso en la mejilla..., todas esas cosas que dadas por la persona adecuada te hacían sentir la princesa más afortunada del mundo. Pero de repente abres los ojos y te das cuenta de que ya no tienes todo eso que antes tenías, ya no eres la chica feliz que eras hace no mucho tiempo, quizá sólo unos meses. E intentas recuperar esa sonrisa, lo intentas con todas tus formas, pero... El resultado es nulo, y sabes perfectamente que sin él, esa personita capaz de hacerte feliz, nada volverá a ser igual.

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